Bogotá 16 de Noviembre de 2011
Como una fantasía fué calificado por muchos de los asistentes, el moto paseo a Mariquita, Tolima.
La naturaleza nos dió una bienvenida bastante húmeda el día sábado, debido al torrencial aguacero que se precipitó en la zona comprendida entre Guaduas y Mariquita.
En la primera noche de aventura, hubo muchos empapados hasta el equipaje; la restricción de la policía de Carreteras se activó hacia las 7 de la noche en el Alto de la Mona, lugar en donde se tuvieron que dejar los automóviles que acompañaron la caravana motociclística más grande del sábado en esa ruta.
Se hizo parada en Puerto Bogotá, para recoger a las personas y equipajes que venían en los automóviles, situación que demoró la llegada al hotel hasta casi la media noche, debido al aguacero.
Al llegar al Hotel Los Lagos, los anfitriones procedieron a servir las deliciosas viandas que prepararon para nosotros y posteriormente se armó el campamento, el cual tuvo que ubicarse bajo techo para evadir la luvia.
La noche fue muy corta para algunos, ya que de madrugada fuimos a recoger los automóviles dejados en el Alto de La Mona.
Posteriormente ofrecieron el servicio de desayuno y nos dispusimos a salir hacia las Cataratas de Medina, sitio paradisiaco, pleno de leyendas y espantos, con un hermoso y torrentoso río en el que muchos disfrutaron realizando saltos y nadando en el fuerte caudal.
Posteriormente regresamos al hotel para tomar el almuerzo y partir hacia las Ruinas de Armero, en las que se estaban conmemorando 25 años desde que sucedió la tragedia que
puso en brazos del creador a más de 25.000 personas, por cuenta de la avalancha de lodo y piedras que bajó por el Río Lagunilla y el Río Gualí.
Visitamos la tumba de Omayra Sánchez y los sitios más destacados del lugar como el viejo hospital y la estación de policía, pasando por la cúpula de la iglesia, resaltando los rastros de la demoledora tragedia.
Luego regresamos al hotel, los motociclistas se relajaron, se bañaron en la piscina y se dispusieron a la rumba y la entrega de premios que se sortearon hasta las 12 de la noche.
Al día siguiente la familia aventurera se dirigió a realizar deporte extremo, algunos fueron a hacer torrentismo y los demás hicimos rafting; muchas emociones, muchos sustos, dos caballeros al agua por cuenta de la fuerza del río, entre ellos quien les narra el susto más grande que haya tenido en mi existencia, pues los minutos parecían horas mientras se lograba nuestro recate.
No hubo ningú hecho que lamentar, tan solo palabras de extrema gratitud y deseo de repetir experiencias por parte de los asistentes. El video me tomará unos días en la etapa de edición, pero les aseguro que disfrutarán más que con estas hermosas imágenes.
A cada uno de los asistentes quiero expresar mi gratitud y el ferviente deseo de volver a salir en grupo, la próxima se está organizando para volar parapente en Sopó, la fecha se comunicará muy pronto, asi que pendientes amigos por que viajar con nosotros vale la pena.
Sinceramente:
Hernando Alba
Pistons Bikers Club |